AUDI A4 1.8 T: Hecho
a la medida
Este producto de la casa alemana logra conjugar seguridad,
una respuesta poderosa y una alto grado de exclusividad.
Su manejo es una delicia, ello, principalmente, gracias
a su motor turbo y a la caja "Multitronic" de
7 marchas secuenciales.
Por: Mauricio Carvallo G.
Estamos en la época de los motores de gasolina
potenciado con cada vez más suaves y dosificables
motores turbo, pero sin dejar de lado la potencia y aceleración.
Y el Audi A4 1.8T es actualmente uno de sus principales
exponentes.
Mecánicamente este modelo cuenta con una evolución
del motor 1,8 litros turboalimetado que hace unos años
varios modelos del Grupo VW llevaron con unos buenos 150
cv -varias versiones lo siguen llevando- y que desde hace
casi un año pasó a entregar 163 cv.
El grupo VW ha desarrollado este motor para sustituir
al anterior motor, al que le faltaba algo de fuerza. Por
ello las prestaciones de esta versión son óptimas,
como lo demuestran los 8,7 segundos que logra en llegar
a los km/h o los 226 km/h de velocidad máxima. Sorprendente.
Y si a ello le suma que a este motor un cambio automático
por variador (Multitronic), el conjunto funciona de maravillas.
Est sistema de caja secuencial consta de siete marchas
o también la tradicional caja automática.
Recomendamos usar la primera dado el excelente escalonamiento
de las relaciones. Los recorridos de la palanca de cambios
son cortos y el accionamiento de la misma es suave.
El manejo del cambio Multitronic es una delicia; y la
respuesta del motor, a partir de 3.000 rpm es muy satisfactoria.
El sistema de variador continuo tiene un modo de funcionamiento
completamente automático, donde varía las
relaciones de cambio continuamente entre dos límites.
En modo manual se puede usar mediante la palanca en el
piso o mediante clavijas en el volante.
Este cambio es lo más destacable del A4. Funciona
muy bien en modalidad secuencual. Tanto, que a un conductor
como yo, al que le gusta jugar con la caja en caminos con
curvas, no echará de menos un cambio manual, en
realidad para nada.
Ahora, en posición automática también
funciona satisfactoriamente, pero va tan bien en modalidad
secuencial que no tiene mucho sentido dejar de palpar el
auto en su totalidad por un manejo automático. Pero
es cosa de gustos.
A la versión 1.8 centímetros cúbicos
de 164 CV le va muy bien el Multitronic, ya que se trata
de un motor con una respuesta brillante, por lo que es
muy recomendable que el cambio se encargue el solo de adaptar
el régimen de giro más adecuado en cada momento.
Pero hablemos del motor. Su tacto es óptimo. Tiene
mucha respuesta al acelerar, por la facilidad para subir
de vueltas. Es de esos motores que entrega la sensación
de ser más potente de lo que en realidad es.
Las suspensiones son secas pero muy confortables, y otorgan
especialmente en manejos de carretera una excelente relación
entre estabilidad y comodidad.
Los frenos son potentes. Permiten dosificar bien y resisten
el trato intensivo sin calentarse o decaer. Ahora el tacto
inicial requiere un cierto periodo de adaptación,
porque frena mucho en el primer recorrido del pedal. La
resistencia de los frenos es excelente.
SUBASE Y ACOMÓDOSE
En el interior del A4, específicamente adelante,
no hay problemas de espacio.
Gracias a las amplias regulaciones que permite el asiento
eléctrico y el volante (altura y profundidad) es
sencillo encontrar una posición en la que ir cómodo.
Además Los asientos sujetan bien las piernas y el
cuerpo, especialmente en curvas pronunciadas y a velocidades
altas.
Es uno de esos autos en los que se tarda un poco en encontrar
la postura ideal. Sin embargo, el espacio interior no es grande. En la parte
delantera se puede acomodar con tranquilidad una persona
alta. Ahora, si viajan adultos en la parte de atrás,
estos irán un poco ajustados.
El interior está muy bien terminado, con la calidad
característica de la marca alemana. La calidad aparente
es buena por el ajuste de las distintas parte del interior
y por los materiales empleados.
El equipamiento de serie es el habitual en los autos de
lujo de la casa de "los anillos". Iincluye, entre
otros, airbags frontales, laterales y de cortina, control
de estabilidad o climatizador.
Los mandos están colocados a mano, salvo los del
climatizador, que están muy abajo y obligan a dejar
de mirar el camino para manejarlos. Todos los mandos están
iluminados (incluidos los del volante) y tienen un buen
tacto.
El climatizador funciona muy bien por su capacidad para
mantener el ambiente constante y renovar el aire. No obstante,
hay que seleccionar una temperatura más baja de
lo normal para lograr la temperatura adecuada, incluso
cuando no hay mucho sol, como en la etapa del año
que estamos entrando en Santiago, el otoño. Además
hay suficientes huecos para dejar cosas pequeñas
y todo está a la mano.
Un tema destacable es la excelente la iluminación
del habitáculo. Tiene luces en el techo y de lectura
delante y detrás, y luces en el suelo que sólo
se enciende la correspondiente a la puerta que se abre,
muy bien pensado.
El maletero es grande y tiene una forma muy regular,
por lo que las maletas se pueden distribuir con facilidad.
El A4 1.8T trae de serie airbags frontales, laterales
y de cabeza, climatizador, control de estabilidad, control
de tracción, computador de viaje, llantas de aleación
y volante y asiento ajustables en altura, entre otros detallles.
Exteriormente el A4 resulta un modelo atractivo, con
un look entre robusto y compacto. Y si a ello le suma La
salida doble de escape, las llantas de aleación
y el anagrama "quattro" inscrito en la parrilla
delantera y el la zaga le dan un look especial, muy deportivo.
El Audi A4 1.8T es un auto para quien busque un vehículo
bien acabado, rápido, que gaste poco y no necesite
mucho espacio en las plazas de atrás.
En resumen, este producto de la casa germana logra conjugar
el carácter dinámico de la marca Audi, sin
que el precio se convierta en prohibitivo (cercano a los
$22 millones). Un auto que ofrece seguridad, una respuesta
poderosa, un alto grado de exclusividad y una satisfacción "garantizada".